mantener una piel perfecta

Trucos, consejos y productos con los que recuperar tu piel tras el verano.

Exceso de exposición solar, el mar, el cloro, la polución, el contacto de la piel con productos químicos, alimentación menos equilibrada… son solo algunos de los factores que se suceden durante los meses de verano y dan lugar a un cutis menos flexible y más apagado. Tu piel también vive su particular síndrome post vacacional al verse alterada por las diferentes agresiones sufridas, y es momento de devolverle esa hidratación, firmeza, y luminosidad perdidas en las últimas semanas.

Una de las mayores consecuencias del calor, además de la aparición de manchas, es el fotoenvejecimiento. Las radiaciones solares castigan la epidermis pese al uso de protectores. La forma más sencilla de minimizar esos daños es aportarle los nutrientes que necesita, como la combinación de vitamina C y ácido glicolico, ambos activos se complementan de manera sinérgica y son capaces de renovar la piel envejecida, mejorar su textura, reducir las arrugas, unificar el tono y difuminar las manchas..

Puesta  a punto

Es hora de regenerar a fondo, por eso otro de los pasos que más agradece la piel en este punto del año es una limpieza en profundidad.  En a punto estética  utilizamos el ultrasonido, que consiste en una  micro-exfoliación a nivel profundo que elimina las células muertas y reactiva la circulación estimulando la formación de colágeno nuevo y la regeneración celular. Además sirve para matizar el tono volviéndolo más uniforme, mejora la apariencia de las líneas de expresión y afina la textura de la piel si tus poros están muy dilatados. Es la mejor manera de preparar el rostro para la absorción de fórmulas específicas.

Una vez superados los estragos del verano, el otro gran reto es ponerse a punto para el frío. Los enemigos en esta estación pasan a ser otros, de ahí que la hidratación se convierta en el pilar fundamental de la rutina. Hay que llegar a las capas más profundas de la piel porque solo así se conseguirá proteger la piel de los agentes externos y los radicales libres que acechan en cada rincón, así como de las inclemencias del tiempo.

Deja un comentario